22/6/16

¿Quién dice que los niños cuando se hacen mayores ya no leen?

Si sabemos encontrar la lectura apropiada, ¡no los podremos apartar del libro!


A menudo se dice que cuando los niños pasan a secundaria, e incluso durante el ciclo superior, dejan de leer. Dicen que los jóvenes ya no se interesan por los libros porque no tienen tiempo y porque hay otras distracciones mejores o más divertidas. Y dicen que en estas edades las niñas leen pero los niños no.

Es cierto que entre niños y niñas ya existe a esta edad una importante diferencia en cuanto a su interés lector pero, para mí, la única diferencia de verdad es el tipo de lectura que unos u otros quieren leer.

Las niñas leen un poco de todo y se sumergen rápidamente en la historia que tienen en sus manos. Los niños no, los niños son de ideas muy fijas en cuanto a sus preferencias y no todo les vale.

Yo creo que si los niños eran lectores de pequeños, cuando se hagan mayores continuarán leyendo si sabemos encontrar las lecturas apropiadas, si los sabemos aconsejar con el tipo de libro que les puede atraer y gustar. Y cuando lo conseguimos, los jóvenes, entre encuentros con los amigos, horas de estudio, práctica de deporte y juegos digitales, buscarán y encontrarán tiempo para leer.

Y ¿qué tipo de libros gustan a nuestros jóvenes? No me gusta generalizar, pero he observado que entre los jóvenes más lectores de Tim y Tina se dan una serie de características comunes entre las novelas que devoran. Sí, ¡las devoran!

Chicos;
Temática: Acción, aventura, intriga y misterio. Debe haber un enemigo.
Protagonista: Uno de los protagonistas principales debe ser un joven de la edad del lector.
Entorno: Realismo o fantasía llevada a situaciones identificables como reales.
Contexto: Sobre todo novela histórica.
Aburren: Sentimientos y descripciones.

Chicas;
Temática: Sentimientos principalmente. Con aventura y misterio o sin ellos.
Protagonista: Chico o chica y de edad similar a la de la lectora.
Entorno: Fantasía o realismo.
Contexto: Cualquiera.

Conclusión: las chicas leen de todo. Los chicos piden historias donde se puedan sentir identificados, donde los protagonistas son como ellos son o como les gustaría ser: inquietos, amantes del peligro, curiosos, aventureros, héroes. Tienen que pasar cosas y pasar rápido e intensamente. Es por eso que se enganchan más a los juegos electrónicos que las niñas, porque son así: pura acción y rapidez.

Si entre la gran oferta que hay en bibliotecas y librerías de novela juvenil encuentran libros con estas características, seguro que nuestros jóvenes preferirán pasar un rato inmersos en un libro que no en juegos digitales.